Si hablamos de vino en Córdoba, tenemos que hablar de la D.O Montilla-Moriles. Zona vinicola al sur de la provincia y que produce unos caldos únicos.

 

Para empezar, la uva que se utiliza es la Pedro Ximénez, que solo se cultiva en esta parte de Andalucía y que es perfecta para las tierras albarizas de la zona.

Son vinos generosos, potentes que se presentan según su fermentación y tiempo en barrica en: 

 

  • Joven o Tinaja
  • Vino Fino
  • Oloroso
  • Amontillado
  • Dulce PX

  

 

El sistema de producción no va por añadas como el vino tinto u otros vinos blancos, si no por el sistema de Soleras y Criaderas , donde se cria el vino bajo un velo de flor y  se van rellenando los toneles más cercanos al suelo (solera) con los vinos de las barricas superiores (Criaderas ) , lo que da un carácter especial a estos finos.

Pero sin duda, el vino PX es el que por su elaboración nos resulta más curioso, ya que el vino se produce de la uva pasa. Viendo en las Paseras, los cientos de miles de racimos de uvas secándose al sol y como manualmente cada día los trabajadores les van dando la vuelta y desechando los racimos estropeados, llegamos a entender el trabajo que este vino tiene detrás.

La uva pasa se prensa, al estilo antiguo con prensas hidráulicas y capachos de esparto, saliendo de ellos un zumo de pasa con gran cantidad de azúcar que se lleva a las barricas y allí se produce la fermentación y el milagro del PX.

Los vinos de Montilla Moriles, son vinos a los que no se les añade alcohol, la propia uva, la tierra y las condiciones climáticas que hay en la zona hacen que estos vinos alcancen una graduación alcohólica totalmente natural.

Hay que venir a Córdoba, hay que probar un vino en una taberna y por qué no, hay que ir a una bodega o un lagar en Montilla Moriles y degustarlos con una tapa de queso, un jamón ibérico o cualquier otra delicia de esta tierra.